Orlando Jimenez

Orlando Jiménez

Sub Gerente del Área de Desarrollo en Inversiones de CORFO

Desde que llegó Orlando Jiménez, el Sub Gerente del Área de Desarrollo en Inversiones de la CORFO, esta entidad ha desarrollado varios instrumentos para apoyar e incentivar la eficiencia energética, el uso de las ERNC y la dinamización del mercado del carbono en el país. Su objetivo no sólo se queda en el diseño de instrumentos sino que también en la toma de conciencia, la creación de alianzas y de incentivos para que todos los sectores económicos públicos y privados se involucren en el tema energético y puedan sentir los beneficios de hacer un uso eficiente de la energía. De esto y su balance personal acerca del desarrollo del tema medioambiental, nos cuenta Orlando en esta entrevista.

Lo primero que queremos saber es el Rol que desempeñas, y cómo llegaste a ser subgerente del área de inversiones y desarrollo de CORFO.

De formación soy ingeniero agrónomo, con especialidad en temas de economía. Hice un máster en Holanda en temas de gestión ambiental y un doctorado en la Universidad de Oxford de Inglaterra en temas de economía política, ahí yo estudié en particular temas de energía y medioambiente.

Mi trabajo en la CORFO tiene que ver con diseñar estrategias de atracción de inversiones en sectores que teniendo un potencial de desarrollo, presentan problemas de dinamización en su actividad. Son sectores donde existe un nivel de inteligencia de mercado relativamente menor respecto de otros sectores donde hay un mayor expertise. Eso supone tener un rol bien proactivo en identificar proyectos, por una parte, y por otra identificar potenciales inversionistas. Hoy básicamente trabajo en principalmente en temas de energías renovables y no convencionales, en temas del mercado de carbono, de biotecnología y un área que se llama centros de desarrollo, que hace desarrollo y tecnología en distintos sectores.

¿Cómo la CORFO materializa estos incentivos para promover los beneficios económicos y sociales que conlleva el uso eficaz de la energía?

En los últimos años la CORFO ha desarrollado distintos instrumentos para incentivar las tres áreas fuertes en el tema medioambiental: Eficiencia Energética, Uso de Energías renovables No Convencionales (ERNC) y el Mercado del Carbono. Ahora también, hemos tenido un rol bastante proactivo en lo que es atracción de inversionistas, ya que una de las principales barreras para los proyectos en estos mercados es el acceso a financiamiento, y en el incentivo a la agrupación de empresas del sector en pos de un beneficio común.

En octubre del año pasado trajimos más de 140 inversionistas de 18 países, con la idea de poder abrir el mercado y generar interés. En eso creo que hemos tenido éxito, el tema se ha considerado a nivel país y está generando mucho interés en el sector financiero local e internacional.

Además, como actividad adicional está la Iniciativa Minera por la Energía Limpia (IMEL). Ahí estamos aliados con el Programa País de Eficiencia Energética (PPEE) del Ministerio de Economía, hemos definido una agenda de trabajo a partir de la cual hemos invitado a todas las mineras importantes de Chile a definir de una manera consensuada un plan de acción concreto en el ámbito de eficiencia energética y en el de ERNC. Ellos a partir de las definiciones que hagan pueden acceder a los instrumentos CORFO, pero no es vinculante. La idea ha sido no sólo tener instrumentos en las distintas divisiones de CORFO, sino definir algunos programas que vayan un poco más allá.

¿Cómo funcionan los instrumentos diseñados para incentivar la implementación de procesos de programas de eficiencia energética?

En este campo tenemos dos actividades concretas:

La primera es generar un mecanismo de incentivo concreto para que las empresas puedan hacer auditoría energética y definir sus planes de implementación, de inversión. Allí damos un subsidio, que es compartido y que opera a través de los agentes intermediarios de CORFO. Este subsidio está diseñado básicamente para Empresas Pymes.

La segunda es el desarrollo de Programas Tecnológicos, que definen áreas prioritarias desde el punto de vista temático. El objetivo de estos programas de innovación es definir una agenda específica que identifique cuáles son las prioridades del país y eso lo traduzca en concursos de proyectos. En síntesis, queremos direccionar efectivamente el desarrollo de soluciones, más que ser un aporte genérico, neutro y sin prioridades. Esto ya está operando, partió con el sector construcción, ya que dentro de la eficiencia energética un sector prioritario es la vivienda, pero la idea es abrirlo a otros sectores de la parte industrial como minería y agroindustria.

¿Cómo incentivan el uso de ERNC?

La CORFO partió trabajando en este ámbito hace 2 años y medio, a partir de la hipótesis de que los cambios de las leyes eléctricas no habían generado el incentivo que se esperaba, es decir, no disminuyeron efectivamente el conjunto de barreras que las energía renovables no convencionales confrontaban en el mercado, vinculadas al pago de peaje en la subtransmisión, a la debilidad para negociar con las empresas del sector, particularmente con las distribuidoras, etc. Fue ahí cuando decidimos generar algún tipo de incentivo para que las empresas o la gente que potencialmente pueda desarrollar estos proyectos, los desarrolle. Así nació el Concurso de Pre Inversión, que significa dar 50 mil dólares por proyecto, un matching fund, donde si la CORFO pone 50 mil dólares, el privado debe poner la misma cifra de inversión. Este concurso se caracteriza por tener una flexibilidad bastante grande, ya que nos pueden proponer desarrollar cualquier tipo de estudio previo a la materialización del proyecto: ingeniería conceptual, ingeniería de detalle, estudios de topografía, de mecánica de suelos, de impacto ambiental, de prospección del recurso, legales, comerciales, de cualquier tipo o más de uno, con el tope de que la cantidad final sea el máximo que ofrece el concurso.

¿Cuál ha sido la recepción del Concurso de Pre Inversión para ERNC?

Cuando hicimos el primer concurso en el 2005, no sabíamos cuál iba a ser la respuesta del sector. Si llegaban 10 proyectos yo me daba por satisfecho, y llegaron 75. Entonces en alianza con la CNE les aplicamos una evaluación técnica económica bastante rigurosa, porque nuestro propósito siempre fue apostar por el desarrollo de buenos proyectos. Este concurso lo hemos mantenido y hoy estamos a punto de cerrar la 3a versión, tenemos una cartera ya generada de 90 proyectos que representan una inversión aproximada del orden de 1.200 a 1.300 millones de dólares. Estos proyectos están en etapa de desarrollo en distintos niveles de madurez. Muchos de ellos están en un temprano estado de desarrollo, ya que precisamente, se trata de poder asignar fondos a proyectos de desarrollo que están partiendo. Pero así todo, nuestra estimación es que este año y el primer semestre del próximo se van a materializar en torno a los 8 o 10 proyectos, lo cual es muy interesante.

CHILE: Mercado de Bonos de Carbono

La imagen que tiene Chile para el exterior respecto del mercado del carbono es en general bastante buena, asegura Jiménez. “Chile hace años lleva mostrando una solidez económica que afuera en general se conoce. Y el mercado del carbono no está excluido de eso, tanto es así que sistemáticamente Chile aparece en el ránking mundial – elaborado por Point Carbon, la revista especializada número uno en el mercado de carbono- con mayor potencial dentro del mercado en torno a la posición número dos o tres. Convengamos que este es un mercado que paga por volumen, Chile no lo tiene porque es un país pequeño, los grandes jugadores en esto son China, India y Brasil. Y así todo, el país sigue apareciendo en estas especificaciones, con muy buen ranking. Eso habla por sí solo”.

En el ámbito local, ¿cómo incentivan el desarrollo del mercado del carbono?

Para este año tenemos una novedad. Se realizará una licitación que va a crear una, o más de una, entidad promotora del carbón. La idea es invitar a entidades sin fines de lucro como asociaciones gremiales, universidades, centros tecnológicos, centros de investigación y desarrollo a postular para crear una entidad que provea al mercado de un conjunto de servicios que hoy en día no son evidentes que existen.

Esto es necesario porque en el mercado del carbono, los grandes proyectos ya están todos dentro del sistema y existe una masa crítica de proyectos medianos y pequeños que están fuera por desconocimiento, dificultades financieras, falta de capacidad, etc.

Este actor debería ser capaz de identificar oportunidades potenciales en sectores, difundirlos, promoverlos; desarrollar metodologías en proyectos tipo que puedan tener un gran potencial en Chile y un efecto de réplica importante, que sea demostrativo; hacer coaching y prestar asesorías a dueños de proyectos en cómo preparar éstos, cómo negociar con los brokers del mercado, en el fondo, dar elementos para generar capacidades; hacer screening de proyectos, lo que significa tomar el conjunto de proyectos que existen hoy día en el mercado y hacer una suerte de portafolio de la oferta chilena en el sector, asociándolos por niveles de madurez y transparentando la oferta del país. De manera tal que cuando tú salgas a ofertar proyectos, es muy importante que tú ofertes peras con peras y manzanas con manzanas.

Este ente tendrá una vida de operación de unos 3 a 4 años con un presupuesto aproximado de un millón de dólares. Nuestra idea es llamar a concurso en abril para aproximadamente estar en octubre o noviembre empezando con este programa.

Más Iniciativas para el Carbono

Estamos invitando a los miembros de la cartera de energía (casi 90) a formar un MDL programático, que es lo mismo que el Protocolo de Kioto, pero con la diferencia de pagar de forma individual, tú lo haces agrupado, en alianza con otros.

Esto tiene dos ventajas fundamentales: la disminución de costos, ya que si se entra al protocolo como proyecto individual tienes que pagar en total del orden de 150 a 200 mil dólares, que son los costos de transacción que el sistema tiene. En cambio si tú entras agrupado el monto se divide por la cantidad de gente de la agrupación. Lo que es muy beneficioso para el caso de las energías renovables, o el caso de los porcinos donde hay metodologías que están aprobadas, entonces al no necesitar desarrollarlas, se convierten en proyectos que pueden entrar con mucha velocidad.

La otra ventaja es que tú haces volumen, y este es un mercado que paga mucho por el volumen. “No es lo mismo tener 20 mil toneladas de carbono equivalente al año que ofertar al mercado, que tener 10 proyectos agrupados en donde tú tienes 200 mil toneladas. Eso te permite, por ejemplo, hacer una licitación internacional y acceder definitivamente a otros precios y a otros segmentos del mercado y se despierta un gran interés. Esa es un poco la estrategia”, cuenta Jiménez.

PERSPECTIVAS

Desde tu percepción, ¿qué es lo que se necesita que haga el Estado respecto a la inversión en temas ambientales?

El Estado puede hacer mucho más por ayudar a que los proyectos de energías renovables se vean confrontados a menores barreras administrativas en los procesos de aprobación. Hay mucho trámite y desafortunadamente todavía hay discrecionalidad en cómo un determinado funcionario interpreta una determinada norma o ley, lo que al final impone un peso en el desarrollo del proyecto más o menos importante. Muchas veces es por desconocimiento, por buena voluntad incluso, pero eso genera mucho ruido. Todos los días nos llegan dueños de proyectos con problemas de esta índole y en algunos casos son bastante impresionantes.

Otro factor importante es dar un tratamiento acorde a la naturaleza de estos proyectos. De repente existe la sensación de que, a pesar de que son proyectos de energía limpia que tienen un impacto ambiental muy menor, se les exige exactamente lo mismo que un proyecto que puede tener un gran impacto ambiental. Hay poca diferenciación y creo que eso amerita correcciones.

En cuanto a las Grandes Empresas, ¿cómo las ves respecto al mercado energético, qué es lo que les falta para lograr un mayor desarrollo?

En general las grandes empresas han estado acostumbradas a un precio de la energía muy barato y lo que ahora vemos es que el precio se ha cuadruplicado en dos a tres años. Esto se ha topado con que ha habido poca conciencia de la necesidad de una gestión más responsable del uso de la energía, que al final se traduce en menores costos. Hoy en día, esta situación es más evidente y yo diría que ahí tanto el sector privado como el público tienen que aliarse para despertar un poco las conciencias y el nivel de sensibilización que el sector productivo pueda tener. A nosotros lo que nos preocupa es que Chile cada diez años más o menos está duplicando su consumo de energía. Este dato en el largo plazo es una alternativa muy viable para el desarrollo de proyectos de uso eficiente de energía y hay que empezar ahora, los esfuerzos que nosotros estamos haciendo van en esa dirección.

En este mismo escenario, ¿cuál podría ser el aporte de las Pymes?

En el corto plazo, lo que las Pymes pueden hacer es derechamente desarrollar planes de eficiencia energética. Ahí tienen un espacio enorme de crecimiento y como CORFO hemos creado un incentivo específico para ellos.

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